Vizcaya

Reflexión para alcanzar una vida completa

Como todos los primeros de septiembre de cada año, pasaron varios ejecutivos de grandes compañías por nuestras oficinas, en todos los casos el mensaje que recibíamos por estas personas era casi idéntico; desesperación, ansiedad, estrés, tristeza y comentarios como:

“Que mal, otra vez a lo mismo, con lo bien que estaba sin ir a trabajar, que depresión por dios, aguantar otra vez a mi jefe, cada año se me hace mas duro...”, decían.

Tengo que reconocer que era agotador escuchar estos comentarios y guardar silencio, me quedaba con las ganas de decirles que se buscasen otro trabajo que les hiciese felices, que barbaridad... lo que están haciendo con sus vidas... 

Bien, esto me hace compartir una reflexión que espero sintetizar para lograr que termines de leer este artículo. 

Diplomados, licenciados, “masterizados” a la enésima potencia y doctorados... ese es el perfil de los ejecutivos de las grandes compañías de hoy y que coincide con el perfil de los que balbuceaban este pasado lunes agonizantes después de sus vacaciones. 

Cuando una persona con una capacitación académica así decide trabajar en una compañía u opositar a la misma, hay varias motivaciones que empujan a la inmensa mayoría a hacerlo, pues el trabajo ha de estar a la altura de lo que se espera de alguien que ha invertido tanto tiempo de estudio en “estar preparado”. 

Sin duda, una de esas motivaciones es tener unas buenas condiciones económicas, coche de empresa, móvil, ordenador, dietas, etc. 

Otra, es la imagen que ese trabajo te aporta a ti y a tu entorno, el estatus que traspirarás por el mero hecho de trabajar en esa compañía y ocupar un puesto relevante. 

Como no, desarrollar un trabajo o actividad donde te encuentres seguro y del que dispongas de una abultada mochila de experiencias con las que aportar y dinamizar a la empresa. 

La imagen de vivir en tal o cual lugar, el tipo de vivienda, el coche que conduce, las marcas de ropa que utiliza, todo sin duda lo aporta ese trabajo, diferenciarse y obtener este estatus es lo que se busca hoy en el mercado laboral y encontramos mucho estatus, demasiado... muchos ejecutivos esclavos de sus obligaciones, esas con las que se han ido haciendo para poder ser dignos de dicho estatus, esa casa, ese coche, esa ropa ya nos dice que es alguien importante, claro, eso además tiene un umbral de gasto mínimo mensual alto, que cada día si cave les hace mas esclavos de su propio estatus. 

Sin entrar en lo que desde fuera se ve, ¿son personas felices?, la felicidad probablemente esté en cosas mucho menos visibles e infinitamente mas importantes. 

Todo esto no está reñido con poder vivir en la casa de tus sueños o conducir el coche que desees ¡¡POR SUPUESTO!! pero las motivaciones no deberían ser “el lucir de cara a la galería” ni el objetivo debería ser ganar dinero, mas bien, ganar dinero debería ser el resultado de trabajar en algo que te haga feliz.

Está demostrado que trabajar en algo que verdaderamente te llene, que te emocione que sea verdaderamente útil y que des un servicio a la sociedad, te mejora como persona y te hace sentir pleno.

No hay nada mejor que dedicar tu vida a algo que te apasione, es verdad que no es fácil encontrarlo, pero debemos aventurarnos a buscarlo y no estancarnos por mantener una imagen y estatus que no nos hará personas felices por mucha imagen de éxito que proyectemos, el éxito económico es importante en una sociedad como la nuestra, pero es mucho más importante como logras llegar a él, ya que es lo que haces cada día lo que te destruye o te construye como persona. 

Me impactó tanto, que ese mismo día lo comentaba con mi mujer; “que afortunados somos de vivir haciendo algo útil, profundamente necesario y honesto que nos permite conciliar una vida profesional y personal sin que ninguna de ellas necesite desconectarse de la otra, ya que ambas nos construyen”. Podría estar escribiendo muchas cosas que me llenan y me apasionan de lo que hago, pero si he de sintetizarlo, el mejor resumen que puedo hacer es que soy profundamente feliz, libre y que disfruto del tiempo para todas esas pequeñas cosas que hacen tan maravilloso y especial cada día de nuestra efímera vida. 

Si estás en el punto de buscar algo verdaderamente especial y vital, probablemente nos estemos buscando, te dejo aquí el link de otro artículo anterior que entiendo puede serte de utilidad. 

Si consideras que algo de lo que reflexiono en este articulo sintoniza contigo, no lo dudes, presenta tu candidatura a la compañía, aquí tienes ¡TU OPORTUNIDAD! La de hacer algo importante y trascendente con tu vida. 

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